Doce maneras de mirar el mundo. Doce formas de amar, decidir y arder. Cada signo, su mito; cada arquetipo, su regente.
Cada elemento agrupa tres signos que comparten un modo de estar en el mundo.
El elemento de la chispa, la voluntad y el deseo. Los signos de fuego empiezan, brillan y guían. Cuando entran a un cuarto cambia la temperatura.
El elemento de la materia, la paciencia y la construcción. Los signos de tierra hacen que el mundo se sostenga: convierten la idea en cosa.
El elemento de la mente, la palabra y la conexión. Los signos de aire piensan, hablan, conectan ideas y personas que no se hablaban.
El elemento del sentir profundo, la memoria y lo invisible. Los signos de agua llevan emociones que el resto no detecta.